Corría la década de 1990 y el país mostraba una notable apertura de su economía, principalmente enfocada al desarrollo del Comercio Internacional, con especial fomento en la importación de capital tecnológico y exportación de commodities nacionales.
Por entonces muchas de las empresas que existían en Lanús eran curtiembres o se encontraban directamente vinculadas con la industria del cuero, cuya producción se destinaba a satisfacer una sostenida demanda exterior. Consultados varios de esos emprendimientos y las cámaras locales, coincidieron en la real necesidad de capacitar personal idóneo para desempeñarse en ese ámbito en gestiones de índole aduanera, bancaria y comercialización.
Haciéndose eco de esa inquietud la Municipalidad de Lanús, por intermedio de su Dirección de Comercio Exterior, dispuso la creación de un establecimiento educativo de nivel terciario mediante una gestión a realizarse por intermedio de la Dirección Nacional del Adulto, dependiente del Ministerio de Educación de la Nación.
A tal efecto, el entonces intendente MANUEL QUINDIMIL designó al profesor RAÚL ANTONIO PEREIRA como coordinador de toda la tarea vinculada con la creación del nuevo centro educativo. En cumplimiento de esa directiva el citado funcionario desarrolló un proyecto de carrera orientada al Comercio Exterior que fue presentado a la profesora SUSANA FARÍAS DE CASTRO a cargo de Dirección de Educación del Adulto.
Aprobado por la DIEA y finalizadas las demás gestiones pertinentes en agosto de 1992 se firmó un Convenio entre aquella Dirección, la Municipalidad de Lanús, su Sindicato de Trabajadores Municipales y el Consejo Escolar local, con el fin de articular de inmediato las unidades académicas que materializarían el nuevo emprendimiento educativo. Fue en ese marco que se rubricó el protocolo de creación del Centro Educativo de Nivel Terciario Nº 63 (CENT 63), para desarrollar la Especialidad de Técnico Superior en Comercio Internacional, cuyo plan de estudios fue aprobado por Resolución Ministerial Nº 425/83.
A la creación del Establecimiento siguió luego el nombramiento de quiénes conformarían su primer claustro y conducción. Al respecto, en función de sus antecedentes académicos, tres docentes resultaron designados con carácter de fundadores y fueron el licenciado JUAN CARLOS SGANGA, el ingeniero LELIO PEDICINO y el abogado ISMAEL R. POZZI ALBORNOZ, quienes asumiendo el desafío de ponerlo en marcha con un enfoque educativo humanista enriquecieron el proyecto con el aporte que cada uno brindó desde su propia perspectiva filosófica, técnica y jurídica.
Todo fue modesto en sus inicios, la matrícula de alumnos, el número de profesores, el espacio áulico y la currícula incipiente; carencias que sin embargo quedaron generosamente compensadas por el genuino deseo de impartir conocimientos, alentar propuestas superadoras y, siempre, brindarle al que llegaba una hospitalidad fundada en el respeto y el trato cordial.
En 1993, con la firma de un nuevo protocolo, se incorporó la especialidad de Técnico Superior en Administración de Empresas. Con la transferencia de los servicios educativos nacionales a la Provincia de Buenos Aires el Instituto pasó a depender de la Dirección de Educación Superior y fue registrado como N° 175. Aunque sucesivas disposiciones fueron cambiando los planes de estudio se mantuvo siempre la orientación en Comercio Exterior, a la que posteriormente se agregó la de Marketing y, más recientemente, Análisis Contable y Trabajo Social.
Conservando vivo el espíritu representado por los Valores que fundamentaron su creación el INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACIÓN TÉCNICA N° 175 persevera en la tarea de favorecer el crecimiento intelectual de todos aquellos que se lo propongan como meta y, a tal fin, su Equipo Docente y Administrativo ofrece su aporte a la Comunidad, sabiéndose parte del único de su tipo que brinda una educación pública gratuita con títulos oficiales.